Celebramos con alegría a San José, modelo de vida para nuestra comunidad seminarista. Su humildad y sencillez nos enseñan a vivir con un corazón generoso y dispuesto. Su fe inquebrantable, acompañada de obediencia, nos inspira a confiar en los planes de Dios. Y su alegría en el servicio nos recuerda que el verdadero amor se manifiesta en la entrega diaria a los demás.
San José nos guíe para ser hombres y mujeres de Dios, firmes en la fe y generosos en el amor.